Crónica escrita para el Diario La Nación. Vodanovic examina la cultura en relación a la televisión. El difícil vínculo entre ambas entidades, sobre todo por el prejuicio que muchos académicos emplean: la televisión es la “caja para tontos”. En este sentido, el dramaturgo destaca el espectáculo de Antonio Skármeta y Juan Enrique Forch, llamado “El show de libros”.
En busca de una respuesta a la pregunta por la identidad latinoamericana, Partiquino ahonda en la literatura y las formas en que esta no ha podido dar cuenta de una identidad común y transversal. La búsqueda en personajes de Cortázar y García Márquez, será insuficiente si se limita, según cuenta, a buscar esta identidad dentro del Boom latinoamericano. Será por otra parte, Simeón Torrente, personaje de una novela del escritor Alvaro Salom Becerra, el cual cumplirá con algunas características simples que permitirán a cualquier lector identificarse en él.
A partir de la entrega del Premio Nobel de Literatura al escritor Isaac Bashevis Singer, Partiquino aprovecha de mencionar tres de los consejos fundamentales que Bashevis Singer propone para un incipiente escritor, de los cuales el más fundamental será escribir bajo una ferviente e inevitable pasión. Este consejo será apropiado también por Partiquino, quien expresa la imponente necesidad de que todo ejercicio literario sea creado al amparo de esta clara seguridad.
En un repaso por la historia y el éxito de la revista Playboy, Partiquino asocia su innegable éxito tanto al ámbito sexual que lo compone, como al literario. Si bien todos inician en su adquisición por las mujeres que en ella se exhiben, posteriormente pueden adentrarse en el sector cultural que también atrae a sus lectores. El autor reconoce el éxito y el valor de la revista, pero al mismo tiempo admite que la perfección con la que se ilustra a las mujeres las aleja de lo imperfecto de lo realmente sexual, otorgándoles un carácter ornamental.
En esta crónica, Partiquino busca hacer visible el incalculable valor humano e históricos de los ancianos de la sociedad. Para el autor, son ellos fuentes ricas en conocimiento y experiencia, y es necesario escucharlos y tomar de ellos sus perspectivas, que gracias al fruto de los años han podido madurar y modelar.
Intentando comprender la naturaleza del chileno, Partiquino da cuenta de la forma en que es sumamente sobrio respecto al resto de los países latinoamericanos, que brillantes y relucientes en color, dan a conocer todo su florecimiento, mientras que Chile, prefiere abstenerse de esta explosión. El autor establece que el chileno prefiere lo opaco, evita el ridículo y se mantiene en una zona de confort que lo limita a traspasar los límites de la expresión.
Los límites entre la ficción y realidad son traspasados constantemente por nuestro deseo de pertenecer o reflejarnos en aquellos espacios que los autores crean con tanta imaginación. Partiquino reflexiona sobre esto, y sobre la insistencia que tenemos como seres humanos de añadir algo de realidad a la fantasía, otorgando una gran dosis de emoción y estremecimiento a la experiencia. Desde los lugares hasta los personajes, este quebradizo límite es puesto en juego mediante novelas como ‘Cien años de soledad’ de García Márquez, o incluso ‘Don Quijote de la Mancha’ de Cervantes, donde actualmente, el lucrativo negocio ha permitido a los hombres más ambiciosos configurar espacios donde aseguran, estos personajes vivieron o anduvieron. Esta curiosa actitud, será repasada con algo de humor por Partiquino.
Partiquino reflexiona sobre las maneras de narrar de los escritores del “Boom latinoamericano”, quienes abandonando la forma común del orden, comienzan a intercalar narraciones, dificultando en alguna medida la lectura lineal. Para el autor, esta estrategia, aunque activa lo sensorial, disminuye el trabajo intelectual, por lo que pone en cuestionamiento la eficiencia real de esta técnica.
La manera en que la sociedad se relaciona con los artistas, está reflejada tristemente en la valoración que hacen de estos. Partiquino hace notar que, el principal interés que surge hacia los artistas, es en situaciones de candidatura o propaganda, evidenciando la poca intención de remunerar su arte. El erro del artista, está en creer que estos apoyos serán fructuosos para su impulso, sin embargo, establece Partiquino, que de los artistas sólo se hace un uso práctico, dejando de lado, lamentablemente, su real valor.
Notas y fotografías de prensa, publicadas en el diario La Patria de Colombia, relativas al desarrollo del tercer Festival Latinoamericano de Teatro Universitario de Manizales. Las notas abordan la preparación, marcha e inauguración del festival; declaraciones de Jerzy Grotowski respecto a su participación como presidente del jurado; una crítica a la obra Pan caliente de María Asunción Requena, dirigida por Raúl Rivera; una breve biografía y entrevista a Jorge Díaz, donde el autor aborda temas como su trabajo dramático, algunas cuestiones políticas, las características del teatro latinoamericano, entre otros; y una exposición de la obra El proceso de Lucullus de Bertolt Brecht, presentada por el grupo de teatro universitario de la Universidad de Carabobo.