Para Partiquino, existe un visible déficit en los hábitos lectores en la sociedad. Si bien la causa de esto es atribuida a la televisión o la calidad de la educación en las escuelas, para Partiquino una de las razones de peso es la falta de una crítica literaria amable con el lector. Para incentivar a leer un libro, es preciso que el crítico sea dinámico y no se limite a analizar bajo conceptos densos y teóricos. Entre crítica y reflexión, Partiquino propone un cuestionamiento al lector también de esta crónica.