En la insistente distancia que se ejerce entre los usuarios y las obras de arte en los museos, Partiquino manifiesta su interés por un lugar particular en el que este espacio se difumina: el Museo de cera de Hollywood. Para el autor, la forma en que se experimenta el arte es fundamental para su valoración y acercamiento, y es de lo que carecen gran parte de los museos en el mundo. Con humor, cuenta cómo este tema se atrajo a su mente a partir de la conversación con amigos.
Con algo de historia, Partiquino se adentra en las reflexiones acerca de la mezcla entre españoles a ingleses. El inminente aumento de la migración hacia Estados Unidos, ha dado pie a nuevas formas de convivencia entre distintas culturas y lenguas que provocan lo que el autor llama una ‘latinización de Estados Unidos’. A partir de esto, emerge cierta valoración por lo latinoamericano por sobre lo norteamericano.